13 Los perversos quedan atrapados por sus propias palabras,
pero los justos escapan de semejante enredo.
Proverbios 12:13. Nueva Traducción Viviente
La boca es la puerta del cuerpo. Si no ponemos la guardia del dominio propio como centinela, nuestros apetitos asumirán el control y traerán finalmente destrucción al cuerpo.
Los ojos son la puerta del alma. Si la lujuria, la avaricia, los celos o la envidia toman el control, traeremos ruina a nuestra alma.
Jesús nos dijo que nos seria mejor arrancar un ojo que permitir la entrada del pecado por la puerta (Mateo 18:9).
Advirtió que Dios mismo arrojara al infierno el cuerpo y el alma de aquellos que se acogen al pecado.
¡Es algo bien espantoso cuando los pensamientos no nos ayudan a controlar nuestros apetitos pecaminosos!
REFLEXION: Que he dicho o hecho en los últimos siete días que no he agradado a Cristo.
Padre. Pon guarda delante de mi boca, ojos y oídos en este día. Amen.
