“He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad”.
(Isaías 43:19)
Desafortunadamente, algunas personas están abandonando el matrimonio como una institución, incluso aquellos que se identifican como cristianos, desprecian el matrimonio.
Algunos están descontentos con la idea de que firmar un compromiso de por vida es una idea insensata. Pero esa es la parte que nos toca revertir comenzando con un Matrimonio nuevo en Cristo y dándole la oportunidad a El que esto se transforme, no olvidemos que para esta tarea tenemos la gran ayuda que es la mejor que podemos conseguir, nos referimos al accionar del Espíritu Santo en los Matrimonios.
El significado del versículo de Génesis 2:24 donde nos dice: “Dejará el hombre a su padre y a su madre”, se refiere a la idea de que cuando una persona se casa, establece una nueva familia con su cónyuge y debe priorizar, repetimos prioriza esa relación por encima de la que tiene con sus padres, no significa esto que los dejes de lado y aún más que los deje de honrar.
Este versículo resalta la importancia de la unión matrimonial y la formación de un nuevo hogar, de empezar de nuevo, en una unión sagrada que requiere compromiso y lealtad mutua.
