versículos Hechos 2:17-18 y Tito 2:3-5:
INTRODUCCIÓN
Una mujer restaurada es responsable de realizar un papel importante en su casa la iglesia y en la sociedad. Asumiendo su rol y llamado a servir, ser guía molde y ejemplo, afectando su entorno con su nueva vida restaurada en su espíritu, alma y cuerpo y enseñada por el amor sobrenatural del amor del padre, hijo Jesucristo y su Santo Espíritu.
El restaurado se convierte en un agente de cambio.
DESARROLLO TEOTERAPICO
La presencia del espíritu santo en nuestras vidas afectadas por su presencia la cual viene a restaurarnos integralmente para hacer mujeres que va a realizar una determinada labor en la tierra en la iglesia. Cuando la esencia del alma cambia y dejamos que sea el espíritu Santo que acompañó a Jesús afecte nuestra vida y aplicamos nueva criatura soy en Cristo Jesús ya no vivo yo más Cristo vive en mí.
Entonces estamos capacitados para ejercer nuestra misión de Dios.
No es nuestras fuerzas no es nuestra sabiduría sino es la convicción de la obediencia a su palabra siendo ministrados empoderados por su Santo Espíritu.
Hechos 2:17-18,
* En los últimos días, Dios derramará su Espíritu sobre toda carne, y las mujeres profetizarán y servirán en la iglesia. *
No es poder de la mujer, es el poder de su Santo Espíritu actuando a través de nuestras vidas, sujetas a recibir la dirección del Espíritu Santo.
En Tito 2:3-5, exhorta a las mujeres a ser maestras del bien, a enseñar a las mujeres jóvenes y a ser ejemplos de virtud. En este tema, exploraremos el papel de la mujer en la iglesia y cómo podemos responder al llamado a la ministración y el liderazgo.
QUE DEBEMOS TENER EN CUENTA:
Vivir La promesa del Espíritu Santo (Hechos 2:17-18) *
– En los últimos días, Dios derramará su Espíritu sobre toda carne.
– Las mujeres recibirán el don de profecía y servirán en la iglesia.
– Esto es una señal de la igualdad y el valor de la mujer en la iglesia.
– El papel de la mujer en la iglesia (Tito 2:3-5)
– Las mujeres deben ser maestras del bien y enseñar a las mujeres jóvenes.
– Deben ser ejemplos de virtud y pureza.
– Deben ser líderes en la iglesia y en la sociedad.
– *CÓMO RESPONDER AL LLAMADO.
– Reconocer el don y la llamada de Dios en nuestra vida.
– Estar dispuestas a servir y a liderar en la iglesia.
– Buscar la guía y el poder del Espíritu Santo.
*CONCLUSIÓN
La mujer ha sido llamada a jugar un papel importante en la iglesia y en la sociedad. Al reconocer el don y la llamada de Dios, podemos responder al llamado a la ministración y el liderazgo. Que Dios nos dé la sabiduría y el poder para servir y liderar en su nombre.
APLICACIÓN PRÁCTICA
Preguntas, Reflexión sobre el tema.
Oración:
Señor, gracias por tanto amor y recordarnos que somos tus hijos y por favor capacitados para ser responsables y actuar con mucho amor y sencillez en nuestro corazón, te pedimos que nos ayudes a reconocer el don y el llamado que has puesto en nuestra vida. Que podamos responder al llamado a la ministración y el liderazgo, servir y liderar en tu nombre. Amén.
Versículos para meditar:
– Hechos 2:17-18
– Tito 2:3-5
– Gálatas 3:28
