Plan de lectura: Isaías 5-8
Porción Bíblica del día: Isaías 6: 1-8
Versículo clave: 6-8
Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas; y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado. Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.
Énfasis: Pureza y santidad en el servicio.
Enseñanzas:
- Isaías vio una visión que le produjo asombro y temor. Entendió que la gloria de Dios estaba allí, ante tal visión reconoció su pecado y pequeñez. Cuando Dios nos elige para ser sus instrumentos de bendición, nos trata de forma particular y nos transforma, como hizo con Isaías,
- Sólo después de que el Señor lo limpió, lo facultó para profeta. Si escuchas la voz de Dios que te llama a proclamar su nombre, sólo resta que le digas: “Heme aquí, envíame a mi”
