UNIDOS ORANDO

PAREJAS 1

“Otra vez os digo, que, si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos”. (Mateo 18:19)

Un matrimonio que ora unido no le está diciendo a Dios que ya no tiene problemas; le está diciendo que sus problemas no serán más grandes que su decisión de buscarlo juntos.

Y cuando, además de pedir ayuda, ese matrimonio agradece por la gracia que lo sostiene, está aprendiendo a vivir una fe que no depende exclusivamente de que todo salga bien.

Desde la Teoterapia, esto tiene una riqueza especial: Dios trabaja en el espíritu y fortalece el mundo interior de cada uno y enseña a expresar ese cambio mediante palabras, decisiones y acciones concretas de amor.

Solo depende de cada uno de los conyugues del matrimonio, hombre y mujer que dejen que Dios como Señor y Salvador traiga sanidad sobre ellos.

La sinceridad en el matrimonio es una forma especial de comunicación, la acción de velar por el otro y comunicar sus necesidades y aun sus alegrías llevan a un sano entendimiento que nace de la acción intercesora por medio de la oración.

Y hay algo más: depender de la gracia no significa que deban resolverlo todo solos. También significa aprender a escucharse, pedir perdón, establecer límites saludables y recibir acompañamiento cuando se lo necesitan.