Durante todo nuestro día recibimos información de toda índole, desde la voz de Dios para nuestra vida, hasta información en los medios de comunicación. Sin embargo, uno decide a que prestarle atención; y así lo hizo Eva. Ella, fue la primera mujer de la Creación de Dios, Esposa de Adán, ayudante, compañera, coadministradora del Edén
Ambos recibieron indicaciones precisas de parte de Dios y ellos estaban bien con esas indicaciones, hasta que ella presto atención a otra voz. Génesis 3: 1-6
Satanás llamo su atención, llevándola a cuestionar su contentamiento. ¿Cómo podía ella ser feliz si no se le permitía comer de uno de los árboles frutales? Eva dejo de prestar atención a la voz de Dios para prestarle atención al diablo.
Ella dejó de centrar su atención en las cosas que Dios había hecho y le había dado, y se enfocó en la única cosa que Dios había prohibido. Y Eva estuvo dispuesta a aceptar el punto de vista del diablo sin consultarlo con Dios.
¿Te es familiar? Muy a menudo desviamos nuestra atención de todo lo que Dios nos ha dado y dicho, para prestarle atención al mundo, incluyendo lo que el diablo nos dice.
Juan 10:10 RV – El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Al tomar decisiones debemos permanecer siempre en Dios. Su Palabra, la Biblia, es nuestra guía al tomar decisiones. No quitemos nuestra atención de lo que es realmente verdadero, que es Dios.
Aplicación teoterápica
Todo lo que Dios nos dice es bueno, agradable y perfecto para cada una de nuestras vidas, si seguimos confiando en nuestro parecer, no lograremos la realización ni la felicidad que tanto anhelamos. Dispón tu corazón a prestar toda tu atención a Dios y obedecerle, pues él si sabe que es lo mejor cara nuestras vidas.
