«Acuérdate, pues de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y se acerquen los años en que digas: No tengo en ellos placer». -Eclesiastés 12:1
Quizás nosotros no podemos decidir cuánto tiempo viviremos, pero sí podemos decidir cómo viviremos el tiempo que nos resta, Dios es el creador y nosotros somos criaturas. Él es quien gobierna por sobre todas las cosas. Él es quien determina el tiempo de nuestra existencia aquí en la tierra.
No hay nada de malo en tener metas y ser una persona productiva. Lo que no está bien es seguir mi propia agenda sin tomar en cuenta a Dios es «como perseguir el viento». Así lo dice el sabio Salomón, es una vida sin sentido. No importa cuánto te esfuerces, cuánto tiempo hayas invertido o lo que has logrado, al final nada de eso tiene sentido. Se escucha muy pesimista y desalentador este mensaje, pero esto fue lo que el rey Salomón descubrió después de llevar una vida llena de sabiduría, riquezas, placer, poder y todo lo que se puede desear. Nada de todo lo que logró o pudo descubrir de este lado del sol, le dio satisfacción.
Probablemente tu agenda esté llena de planes con buenos deseos. Tal vez hay tantas cosas que quisieras realizar. Nuestro corazón cada día corre tras nuevos anhelos que se despiertan uno tras otro intentando llenar el vacío y darle sentido a la vida.
Él nos ha creado para estar completos y satisfechos sólo en Él. Nada de lo que persigas aquí en la tierra podrá llenar ese vacío. Es probable que cada segundo de tu juventud lo cuentes como algo muy valioso, pero si no tomas en cuenta a Dios será en vano.
Él es el único que puede darle sentido a cada uno de tus días aquí en la tierra. Esta verdad debe llenarnos de esperanza, pero ¿cuál debe ser nuestra perspectiva bíblica del tiempo mientras permanecemos en la tierra?
Te expreso 3 verdades que te ayudarán a tener una perspectiva bíblica del tiempo aquí en la tierra.
- El tiempo de este lado del sol es solo una pequeña porción de la eternidad
- Vive según el propósito para lo que fuiste creado. Vive para su gloria.
- Considera a tu Creador en los días de tu juventud.
No inviertas tu tiempo corriendo tras el viento, corre con la mirada puesta en Aquel que te creó.
