“Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo”. Efesios 4:13
La vida cristiana no es solo la salvación, sino el constante crecimiento de la persona hasta llegar a la estatura de Cristo. Jesús es nuestro modelo.
Por eso Dios nos quiere sanar el corazón para que podamos entender que: se puede alcanzar metas, vivir por objetivos, ser un buen administrador y ser instrumento de salvación de Dios para otros.
Hemos sido llamados por el Señor a una Gran Misión y no hay excusas para estar sin visión, perezosos o miedoso. Su Santo Espíritu nos asiste en todo momento y debilidad por tanto este Nuevo comienzo de año, debemos retomar la visión y fuerzas.
“El Señor me dio el siguiente mensaje:
Te conocía aun antes de haberte formado en el vientre de tu madre;
antes de que nacieras, te aparté
y te nombré mi profeta a las naciones.
No digas: “Soy demasiado joven”—me contestó el Señor—, porque debes ir dondequiera que te mande y decir todo lo que te diga. No le tengas miedo a la gente, porque estaré contigo y te protegeré. Yo, el SEÑOR, ¡he hablado”.
Jeremías 1:5;7-8
