La blanda respuesta quita la ira;
Mas la palabra áspera hace subir el furor. Proverbios 15:1
Todas nuestras emociones están ahí para ser sentidas. Como parte de ellas, enfadarse es algo normal y universal. Según el modo en que se utilice, el enojo puede ser una emoción generadora de energías o una emoción tóxica.
- ¿Qué es el enojo?
El enojo es una fuerza emocional que, cuando se canaliza de manera ganadora, nos hace seguir adelante superando obstáculos, y bien puede ser parte de la resiliencia. Todo dependerá de qué hagamos con esa emoción, de la manera en que la exteriorizaremos. Esa actitud será la que determine si ese enojo va a ser positivo o no.
- Del enojo a la violencia.
Muchas personas suelen confundir enojo con violencia, aunque debemos diferenciarlos. Como hemos dicho, el enojo es una emoción normal, saludable y natural en todo ser humano, mientras que la violencia es una conducta tóxica y patológica. La violencia es una forma tóxica de expresar el enojo.
En las muchas palabras no falta el pecado; el que es prudente refrena sus labios. Proverbios 10:19.
Aplicación Teoterápica
Si deseamos que nuestro enojo no sea una emoción tóxica, lo más sano sería, en primer lugar, comprender que todos tenemos permiso para enfadarnos y, en segundo lugar, conocer los diferentes recursos internos con los que contamos para evitar que el enojo tóxico nos domine. Por ejemplo, saber que todos tenemos dominio de nosotros mismos, que no es ni más ni menos que autoridad sobre nosotros mismos y sobre nuestras reacciones.
