El gozo sobrenatural cuando falta salud

damas4

Salmos 73:26 N.T.V

Puede fallarme la salud y debilitarse mi espíritu, pero Dios sigue siendo la fuerza de mi corazón; él es mío para siempre.

INTRODUCCION:

¿Son los principios de salud realmente parte de la religión de la Biblia?

“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”  (3 Juan 2).

Sí. De hecho, la Biblia coloca la salud prácticamente a la cabeza de la lista de las cosas que son más importantes. La mente del hombre, la naturaleza espiritual y el cuerpo están todos relacionados entre sí. Si una persona maltrata su cuerpo, su mente y su naturaleza espiritual no pueden llegar a ser lo que Dios ordenó que fueran.

  1. 1. DIOS DIO A SU PUEBLO REGLAS RELATIVAS A LA SALUD (Exodo 23:25)

✓  Dios dio reglas relativas a la salud, porque él sabe lo que es mejor para el cuerpo humano.

✓  El  seguir  las  reglas  de  Dios  (Salmos  67:2)  tiene  como  resultados

“preservación” de la salud y una vida más abundante (Juan 10:10). Dios nos indica

cuáles son estas reglas, de manera que podamos evitar las trampas del Diablo.

✓  «El corazón alegre es una buena medicina, pero el espíritu quebrantado consume las fuerzas».  Proverbios 17:22

✓  Cuando luchas con una enfermedad es muy difícil mostrar alegría o tener una actitud optimista, porque los malestares siempre te pesan mucho.

✓  Es importante saber que el gozo es buena medicina para toda enfermedad.

Aunque es muy fácil decirlo cuando no tenemos ningún malestar.

✓  Podríamos empezar por rechazar el enojo, la depresión, el mal humor y otras emociones negativas de nuestro corazón. Después nos ayudará mucho pedirle a Dios que nos llene de su gozo.

 

  1. 2. DEBES CREER QUE EL GOZO ES BUENA MEDICINA (Prov.17:22)

✓  Echar fuera el desánimo y la tristeza.

✓  Si permites que entren en tu corazón, empeorará tu estado de salud y te robarán las fuerzas que tienes.

✓  Lo mejor es gozarte en el Dios de tu salvación, alégrate porque Él está contigo ahí donde estás, porque en Él recibirás sanidad y consuelo.

✓  Al principio se hace de manera intencional.

✓  Es necesario practicarlo para que el contentamiento vaya invadiendo poco a poco tu corazón.

✓  Sabiendo lo que Dios dice acerca de esto, vale la pena considerarlo como opción para sanidad.

✓  Independientemente del tratamiento médico que tú estés llevando, sería bueno incluir grandes dosis de alegría en tu dieta, ¿no crees?

✓  Lo difícil es hacerlo en medio de las molestias que conlleva la enfermedad, así que, podrías  empezar  tomando  autoridad  en  el  nombre  de  Jesús  sobre  tus pensamientos.

✓  Es decir, dirigirlos hacia cosas alegres, eventos agradables, personas amadas.

✓  Meditar en las promesas de sanidad que Dios te da en su Palabra y declarar los milagros de Jesús.

✓  Llénate del gozo del Señor y seguramente muy pronto tendrás un testimonio de sanidad para compartir.

✓  La Biblia contiene la Palabra de Dios y es necesario creerla para vivirla.

 

  1. 3. CÓMO TENER GOZO CUANDO SE ESTÁ ENFERMO

La clave está en la intimidad con Dios, la cual incrementa la influencia del Espíritu Santo en nuestras vidas, produciendo sus frutos. Es decir, mientras más dependemos de Cristo, más aumenta nuestro gozo.

  1. A. Toda obra para bien

✓  La prueba de nuestra fe produce paciencia.

✓  “Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia, y que la paciencia tenga su perfecto resultado, para que seáis perfectos y completos, sin que os falte nada…” (Santiago 1:2-4).

✓  Sabiendo que Dios usará nuestra dolorosa experiencia para convertirnos en hombres y mujeres más parecidos a Cristo.

✓  Además, sabemos que “toda obra para bien”. Es decir, según Romanos 8:28: “Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito”.

✓  Por ejemplo, el diamante tiene que pasar por un largo proceso para convertirse en una de las joyas más apreciadas del mundo.

✓  Recordemos que los  diamantes se  forman  a  partir del  fuego alto.  ¿Puedes imaginarlo?

✓  La adversidad refina nuestra alma.

✓  Por lo tanto, no pienses que durante este proceso Dios ha dejado de amarte.

✓  Tampoco está molesto con nosotros y jamás nos abandonará.

 

  1. Dependa de Cristo

✓  En Cristo somos más que vencedores.

✓  Nuestra cultura busca siempre la forma de idolatrar la fuerza humana, pero la Biblia nos dice: “Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y  dificultades que sufro  por  Cristo; porque, cuando soy  débil, entonces soy fuerte” (2 Corintios 12:10).

✓  Pablo experimentó mucho sufrimiento y se dio cuenta de su fragilidad sin Cristo.

✓  Reconoció el poder sobrenatural de Dios en medio de las pruebas.

  1. Acepte la enfermedad.

✓  Aprender a aceptar su enfermedad es otra forma de experimentar gozo y propósito en la vida.

✓  Aceptar su enfermedad le brinda la oportunidad de aprender a sentirse cómodo con ella.

✓  Esto significa que cuando una situación o pensamiento te hace sentir mal, puedes cambiar tu forma de pensar y concentrarte en las cosas que te dan esperanzas, como leer la Biblia, participar en oración de intercepción por otros, compartir la Palabra… en lugar de enfocarte en tu enfermedad o discapacidad.

✓  Asimismo, el apoyo de amigos y familiares es una parte importante de vivir con una enfermedad si ésta fuera crónica y debe tratarse como una parte esencial de su vida.

✓  Le brinda una gran sensación de bienestar y lo ayuda a avanzar de manera positiva.

 

APLICACIÓN TEOTERAPICA:

Evaluemos nuestras circunstancias de forma intencional, dejando que la sabiduría de Dios nos guíe. No permitamos que nuestras emociones o percepciones nos gobiernen.
Cuando llega la enfermedad, puede no ser el resultado de la intervención directa de Dios en nuestras vidas, sino más bien el resultado de un mundo caído, de cuerpos caídos y de una salud deficiente y elecciones de estilo de vida. Y aunque hay indicadores en la Escritura de que Dios quiere que tengamos buena salud (3 Juan 2), todo padecimiento y enfermedad son permitidos por Él para Sus propósitos, ya sea que lo entendamos o no.

Para aquellos que son creyentes y sufren de males, padecimientos y/o enfermedades en esta vida, el saber que pueden glorificar a Dios a través de su sufrimiento, templa la incertidumbre del  por  qué Él  lo  ha  permitido, algo  que tal  vez  ellos no  puedan totalmente entender hasta que estén en Su presencia en la eternidad. Cuando eso suceda, todas las preguntas serán respondidas, o tal vez más exactamente, ya no estaremos más interesados en preguntar.