“Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos;
Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto”. (Proverbios 3:9-10)
El principio de las primicias es una enseñanza bíblica profunda que revela el corazón de Dios y nuestra relación con Él. Dar las primicias no se trata solo de una acción económica, sino de un acto espiritual de honra, fe y reconocimiento de que todo proviene del Señor.
En las Escrituras, las primicias siempre representan lo primero y lo mejor. Dios pidió a su pueblo que le ofreciera las primicias como señal de gratitud y dependencia total de Él.
En Éxodo 23:19 leemos: “Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás a la casa de Jehová tu Dios”.
Cuando damos las primicias al inicio del año, recibiremos la bendición y el respaldo de Dios, paz, dirección, sabiduría, y prosperidad económica.
Dios nos dio el mayor ejemplo de primicias al entregar a Su Hijo Jesucristo. En Él, Dios sembró vida para traer salvación a la humanidad.
1 Corintios 15:23 “Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo en su venida”.
Quien comienza poniendo a Dios primero, camina el resto del año bajo Su provisión, paz y respaldo.
