Instrucciones Para La Oración

claves

“Pedid, y se os dará”

Mateo 7:7

 

Es fácil notar que el mundo moderno en el que vivimos, va a un ritmo acelerado, el tiempo aparenta pasar rápidamente. En ocasiones podemos escucharnos decir que el día no nos alcanza, que 24hs no son suficientes para atender todos nuestros compromisos.

Entre el trabajo, la familia, los deberes y quehaceres, y nuestros intereses personales, en ocasiones el tiempo parece ser extremadamente corto.

Pero, aunque en ocasiones el tiempo pueda aparentar no alcanzar para hacer todo lo que deseamos, hay algo que no podemos dejar de hacer es dedicarle tiempo a Dios.

La oración es el «aliento vital» del hijo de Dios. Es algo absolutamente indispensable, esencial para comunicarnos con nuestro Creador.

Efesios 3:12 

en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él”.

 

Orar es acercase a Dios de todo corazón. Tenemos que orar con certeza, confiadamente, sin dudar.

Jeremías 29:23 DHH

“Me buscarán y me encontrarán, porque me buscarán de todo corazón.”

 

Lo más importante de la oración no son las palabras bonitas o que usemos un vocabulario extenso, la realidad es que nuestro vocabulario nunca impresionara a Dios.  Lo que impresiona a Dios es una oración hecha de todo corazón, porque Dios conoce nuestros pensamientos, pero lo que escudriña es nuestro corazón.

La oración es el arma más poderosa que podemos usar para combatir los ataques del enemigo, pero, desafortunadamente, no todo creyente persevera en la oración. El Señor en su Palabra nos da instrucciones precisas para la oración efectiva.

Lucas 11:9 NVI

“Así que yo digo: Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá.”

 

  1. Pedid: de manera osada, abundante, e inteligente.
  2. Buscad: de manera diligente, persistente, sostenida, intima, personal.
  3. Llamad: de manera paciente, expectante, ferviente, apasionada

Es importante que notemos que estas tres palabras son en término presente, en otras palabras, el tiempo de orar es ahora.

Cuando aplicamos las recomendaciones que Dios nos da en el evangelio de Lucas, sin duda estaremos alcanzando la respuesta anhelada. Dios no va a dejar de cumplir lo que nos prometió. No desaprovechemos la oportunidad y acerquémonos en oración al Señor.

Lleguemos a su presencia con un corazón genuinamente arrepentido, pidiendo perdón, y completamente dispuesto a confiar en Él. Nuestra oración debe buscar primeramente la Gloria de Dios pidiendo en el nombre de Jesús por el poder del Santo Espíritu.