“Atrapen todos los zorros, esos zorros pequeños, antes de que arruinen el viñedo del amor,
¡porque las vides están en flor!”
Cantares 2:15
Muchos son lo enemigos que pueden interferir en la buena relación matrimonial.Las obligaciones diarias, la rutina, las preocupaciones económicas, hijos, trabajo etc
Todo puede afectar el crecimiento y desarrollo de una relación matrimonial. Si además le sumamos algunos conflictos de nuestra personalidad sin resolver, puede que aquel maravilloso sueño del tierno y dulce hogar se transforme en una vida de inestabilidad y discusiones permanentes.
Es por ello que la palabra de Dios muy sabiamente nos da un consejo para que el dulce hogar se mantenga así y no se transforme en un amargo y triste lugar de constantes luchas.
¿Cómo vamos a proteger nuestro tierno amor?
- Atrapen: haga un plan de lucha consciente y constantemente.
- Identifique estos zorros pequeños: contestaciones, hábitos, relaciones interpersonales nocivas.
- Evalué con el Señor esos pequeños detalles que los están amargando
- En todo tiempo: los problemas hay que enfrentarlos, no los niegue ni los deje pasar. Otro día ya es tarde.
- Cuidar la Flor: mantenga la oración contante y el gozo del Señor
Recuerde las pequeñas zorras, son escurridizas, están al acecho y además suelen atacarnos de noche.
Vigilemos en comunión y Oración el regalo del Señor nuestro matrimonio.
