Todos atravesamos situaciones difíciles, algunos conflictos emocionales y aun traumas, en todas las etapas de nuestra vida, pero solo algunos pueden lograr salir vencedores de estas dificultades y tener la actitud correcta frente a ello. Por el contrario, otras personas caen en impotencia, ira y auto conmiseración por no dar una respuesta adecuada a la situación. La depresión llegó y tomó pensamientos y emociones.
Recordemos:
¿Cuándo fue la última vez que te enfrentaste a un problema muy angustiante, o la tristeza te invadió completamente? ¿Cómo lo resolviste?
Estas situaciones mal resueltas afectan tanto físicamente, como emocionalmente, tanto a hombres como a mujeres; pero la pareja sufre grandes cambios en la relación entre ella:
- La comunicación es la primera afectada
- Los proyectos comenzados, quedan relegado hasta que el ánimo vuelva
- El amor y el romanticismo cae en el pesimismo y la apatía.
- La relación sexual ya no se disfruta completamente. Se fue el placer
El amor de Dios y la compañía de nuestro cónyuge son el antídoto necesario para sacar la impotencia o la ira alojada en nuestro corazón.
Con los pensamientos renovadas por la palabra de Dios será transformada esa baja autoestima o auto conmiseración y se podrá vencer la depresión.
“Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien;
He puesto en Jehová el Señor mi esperanza,..”
Salmo 73: 28a
