Solucionando problemas

problema

Si se hiciera una encuesta preguntando, a quien le agrada que se le presenten problemas en el desarrollo de sus funciones, el porcentaje posiblemente sería muy bajo; pues la mayoría de las personas responden a los problemas de la siguiente forma: “rechazan aceptarlos”; “los aceptan y los soportan”; o “los aceptan y tratan de resolverlos”.

 

Por eso: “No puedes dejar que tus problemas sean un problema”

 

No existe una regla infalible para aplicar a todos los problemas, pues cada uno de ellos es diferente y el resolverlos dependerá de cómo lo vemos y cuál es nuestro objetivo. Sin embargo, existen principios básicos que podemos tener en cuenta y aplicar.

 

  • Si has estado evitándolos, sal y búscalos. Solo te sentirás mejor si ganas experiencia enfrentando cada problema.
  • Nunca creas que un problema es imposible de solucionar.
  • Anticípate a los problemas, ve el cuadro general. Define el problema claramente por escrito.
  • Maneja un problema a la vez. Organiza para dividir y vencer el problema.
  • Mira el problema, elije el mejor curso de acción y ponlo en práctica.
  • Nunca permitas que los problemas te impidan tomar una decisión correcta.
  • Ten en cuenta a las personas y los recursos que podrían ayudarte.

 

APLICACIÓN TEOTERÁPIA

 

El prudente se anticipa al peligro y toma precauciones. El simplón avanza a ciegas y sufre las consecuencias. Proverbios 22:3 NTV

 

Muchas personas nunca solucionan sus problemas porque esperan demasiado. Aún después de saber qué opción deben elegir, esperan, piensan que el problema de alguna manera se solucionará solo.

 

Cada problema es una oportunidad, que puede dejar en nuestra vida grandes enseñanzas, en diferentes áreas.

Recordemos que el éxito en resolver problemas tiene más que ver con la persona que con el problema. Quizás no podemos elegir el problema, pero sí podemos elegir la forma en que responderemos a él.

 

“No es lo que le sucede a uno; es lo que sucede en uno”.