La familia nació en el corazón de Dios, con el propósito de bendecir al hombre. Sin embargo, éste eligió apartarse de la guía Divina, trayendo el desorden y el caos al interior de la familia. En la actualidad existe muchísimas corrientes, filosóficas y teorías fundamentadas en el humanismo y la moralidad de como son y cuáles son los parámetros para llevar adelante una pareja o familia
Pero recordemos que las pasiones, los pensamientos obsesivos, los celos las envidas, llevan al hombre a perder el control de sus emociones y pensamientos, generando actitudes agresivas o violentas. Generando ambientes de hostilidad, desorden donde debería haber un fluir del amor y las buenas y saludables relaciones
La violencia intrafamiliar es un flagelo que se genera en el corazón del ser humano, como resultado de un estado de deterioro espiritual, que afecta el alma a través de sus pensamientos, sus emociones y su voluntad
“¿Qué es lo que causa las disputas y las peleas entre ustedes? ¿Acaso no surgen de los malos deseos que combaten en su interior? 2 Desean lo que no tienen, entonces traman y hasta matan para conseguirlo. Envidian lo que otros tienen, pero no pueden obtenerlo, por eso luchan y les hacen la guerra para quitárselo. Sin embargo, no tienen lo que desean porque no se lo piden a Dios” Santiago 4:1-2
