Plan de lectura: Miqueas 5-7
Porción Bíblica del día: Miqueas 7:8-20
Versículo clave: 18-20
¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. Él volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados. Cumplirás la verdad a Jacob, y a Abraham la misericordia, que juraste a nuestros padres desde tiempos antiguos.
Énfasis: La eterna compasión de Dios.
Enseñanzas:
Dios levanta a quienes se arrepienten y confían en Él en medio de la adversidad. Aceptar la disciplina divina con humildad, reconocer las propias faltas permite esperar pacientemente a que Dios tome nuestra causa y nos haga justicia frente a las dificultades y enemigos,
Dios no retiene su enojo para siempre, sino que se deleita en la misericordia. Al declarar que Dios “echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados”, el pasaje ilustra que el perdón divino es absoluto y definitivo: los pecados son perdonados, olvidados y eliminados por completo
