Cuando alguien te pregunta si te gustaría descansar, qué es lo primero que viene a tu mente, posiblemente el poder dormir tu sueño completo, sin molestias ni preocupaciones, pero tal vez la palabra descanso también la asocias con que ya estes libre de esa preocupación, o deuda, o problema familiar, pues cuando uno esta cansado, no tiene ganas de nada, se desanima rápido, pospone cosas, no tiene claridad mental y la paz es un deseo lejano.
Jesús, nos invita a ir a él, para que el verdadero descanso lo encontremos en él
Mateo 11:28-30
Entendamos que trabajadas implica las cargas que ponemos sobre nosotras mismas, y cargadas implican las cargas que otras personas ponen sobre nosotras.
Jesús nos invita a llevar su yugo y aprender de él. Debemos venir como discípulas dispuestas a ser guiadas por él, no solo para recibir, sino para aprender. Jesús llama a todos los que están cargados y necesitan alivio, en lugar de depender de su propia fuerza.
Cuando alguien ve el yugo de Jesús desde la distancia, es fácil tener todo tipo de ideas equivocadas acerca de él. Pero si solo escucháramos lo que dijo: “llevad mi yugo sobre vosotros”, lo tomaríamos y veríamos qué tipo de yugo es fácil y ligero en comparación del yugo de otros.
El yugo de Jesús es fácil y la carga ligera porque Él la lleva con nosotras. Si tu yugo es difícil y tu carga pesada, quizás no estás permitiendo que Jesús lo lleve contigo. Jesús dijo: “Mi yugo es fácil y ligera mi carga”. Es tiempo de decidir entregar y soltar.
Aplicación teoterápica
Todas tenemos hoy la oportunidad para hallar descanso a toda trabajo y carga, pero hay que decidir estar a la par de Jesús para que con él todo sea compartido, porque Él ya pagó todo.
