Hoy queremos reflexionar en este Blog, sobre un tema que en muchos hogares se padece, pero se esconde porque avergüenza. En la iglesia se conoce, pero solo se ora y a veces no se acciona y en la sociedad solamente se padece cada día más y que muestra la falta de salud emocional de nuestro pueblo.
¿Usted reconoce que tiene actitudes agresivas?
¿Ha podido reflexionar sobre el origen de estas actitudes?
¿Solo ha buscado culpables en otros o en circunstancias?
¿Usa máscaras o caretas fuera de su hogar?
Es agresivo ¿verbal o físicamente?
Parecen preguntas un poco ofensivas, pero en realidad la intención es mirarnos en el espejo de la palabra de Dios, y poder crecer en el amor y dejar la carne para vivir sanos y libres en el espíritu, como es la voluntad de Dios.
El Señor pone a prueba al hombre honrado,
pero repudia al injusto y al violento Sal. 11:5
Guárdame, oh Jehová, de manos del impío;
Líbrame de hombres injuriosos, que han pensado
Trastornar mis pasos. Sal. 140:4
Sobre el hombre bueno llueven bendiciones,
pero al malvado lo ahoga la violencia. Prov. 10:6
Haz justicia al huérfano y al oprimido:
¡que el hombre, hecho de tierra,
no vuelva a sembrar el terror! Sal. 10:18
