Marcos 10:17-30
¡La vida eterna! Tan anhelada para la humanidad, la han buscado por siglos inmemoriales. Desde los griegos hasta los amerindios estuvieron indagando cómo llegar a ella no hay excavación arqueológica que reste evidencia de cultura alguna que haya pasado por alto su búsqueda. Adoraron tótems, sacrificaron infantes, ultrajaron jovencitas tratando de llegar a ella, aunque es muy duro de oír, no podemos ignorar lo que el hombre es capaz de hacer para encontrarla. Pero hay una manera sencilla y sin tanto ritual para disfrutar la vida eterna.
DESARROLLO:
- El joven, actitud frente a Jesús
- Le rindió honor
1.2 Le llamo bueno
- Cumplió los mandamientos
- Reconoció la autoridad de maestro
- Jesús, actitud frente al joven
- Da honor a Dios
- No rechaza al joven
- Siente un profundo amor por el joven al ver su devoción por los mandamientos
2.4 Pide que le siga
- Qué debo hacer?
- Los mandamientos
- Despojarme de todo argumento
- Enfocarse en los pobres
- Seguir a Jesús
La razón por la que Jesús le pide que venda todo lo que posee, no es porque lo quiera ver desprotegido y pobre. El tener que ocuparse de sus propiedades le quita el enfoque al que debe dar prioridad, no a todos le pide lo mismo, con sus discípulos no lo hizo. La vida del joven estaba regida por una serie de compromisos a los que prestar atención, pues requerían de su presencia constante. En Juan 17: 3 está la respuesta a la pregunta del joven, “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.” conocerlos demanda dedicación total, no de cese de actividades o de poseer bienes, pues, en otro lugar dice “… amado deseo que seas prosperado como prospera tu alma…” lo que quiere decir que Dios desea que tengamos comodidad.
APLICACIÓN:
Tener claro en donde está la actitud de nuestro corazón es la clave, “…raíz de todos los males es el amor al dinero…” e “… hijo mío dame tu corazón...” saber que el verdadero tesoro no está aquí, es no apegarse a nada material que entristece el alma y la llene de angustia. Si prestamos atención al versículo 30 Jesús amplía el abanico de posibilidades, y hace una gran promesa “… y en el mundo que vendrá, esa persona tendrá la vida eterna…”
Si de algo tenemos necesidad, él tiene cuidado de suplir todo lo que nos falte en Cristo Jesús.
Oración sugerida:
Señor Jesucristo reconozco tu señorío en mi vida, toma el control de todo mi ser y haz de mí la persona que tú quieres que sea, pongo mi corazón delante de ti, lugar donde se conservan los tesoros que pueda conocerte a ti y al padre cada día más, y mi caminar siempre sea a tu lado. En tu nombre, amén.
