Es indispensable, en estos tiempos que los padres, tutores, familiares o docentes que se relacionan con los jóvenes y su núcleo social, estén muy atentos al desarrollo y crecimiento.
Recordemos que cada vez, nuestros niños pequeños y nuestros jóvenes son fácilmente manipulados por la tecnología y los avances de las redes sociales; para influir en sus pensamientos y emociones.
Y teniendo presente la vulnerabilidad por la que atraviesa la adolescencia, es necesario y urgente guía a nuestros jóvenes en sabiduría.
El acercar a las juventudes a la presencia del Espíritu Santo hará que haya una verdadera comunión; la cual los aleje del mundo y sus tentaciones.
Tengamos presente que para fortalecer el ser interior es indispensable:
- Que conozcan al Espíritu Santo y tenga una relación personal con el Señor Jesucristo.
- Guiarlos en la administración del tiempo y sus áreas de responsabilidad.
- Establecer un círculo de amistades cristianos y familiares estables.
- Establecer un diálogo permanente y sincero, ejercitando con ello escuchar con atención.
Cuando habla, lo hace con sabiduría;
cuando instruye, lo hace con amor Prov31:26.
