Eres Más Que Tu Sombra

sombra

¿Te suena conocido?

Todo el tiempo estoy conectado, comprobando las estadísticas del negocio.     No duermo bien, porque mi mente siempre está acelerada.  Me enojo por cualquier cosa. Ando acelerado todo el tiempo. Presiono constantemente a mi equipo para que trabaje con mayor esfuerzo. Desecho enseguida a la gente. Siempre ando buscando la próxima idea o actividad.

La gente que me rodea; están pagando las consecuencias de todo esto. Así que, ¿qué hago? Trato de seguir produciendo, al mismo tiempo que intento trabajar con mi alma de alguna manera.  

¿Qué es la sombra?

Es la acumulación de emociones sin controlar, motivaciones poco puras y pensamientos que, aunque mayormente inconscientes, influyen de modo fuerte en tu conducta y la moldean. Es la versión dañada, pero mayormente escondida, de la persona que eres.

La sombra se puede manifestar de diversos modos.

  • Como un perfeccionismo que lleva a la crítica, estallidos de ira, celos, resentimientos, lujuria, codicia o amargura.
  • O de manera más sutil por medio de la necesidad de rescatar a los demás y caerle bien a la gente, o la necesidad de ser notado, la incapacidad para dejar de trabajar, la tendencia al aislamiento o la rigidez.

Cuando se trata de comprender la sombra que llevamos dentro, y de enfrentarse a ella, muchos profesionales caen en los extremos; o que son muy complicados (Romanos 7.18), o creemos que somos muy buenos.

 

APLICACIÓN TEOTERÁPICA

Dios nos invita a reconocer que como profesionales cristianos en nuestra vida puede coexistir una sombra que impida poder desarrollar todo nuestro potencial. Si reconocemos que tenemos un Tesoro, y que somos un tesoro, pero ese tesoro habita en un verdadero vaso de barro (2 Corintios 4.7), podremos hacer los ajustes necesarios para desechar la sombra que puede estar en nuestra vida.